Esta ilustración no solo fue creada con grafito y carboncillo, nació desde una energía antigua, sagrada y amorosa. Mientras la dibujaba, sentí como su fuerza me envolvía, recordándome el poder que todas llevamos dentro. Isis me enseño que la resilencia es arte, que la compasión es fuerza y que honrar nuestra propia historia también es una cato de amor propio.
Esta ilustración no solo fue creada con grafito y carboncillo, nació desde una energía antigua, sagrada y amorosa. Mientras la dibujaba, sentí como su fuerza me envolvía, recordándome el poder que todas llevamos dentro. Isis me enseño que la resilencia es arte, que la compasión es fuerza y que honrar nuestra propia historia también es una cato de amor propio.